Una historia de innovación
1959: Fundación

Ferrer empieza una nueva era bajo la presidencia de Carlos Ferrer Salat (1931-1998), una figura relevante de la historia contemporánea de España. Entre sus muchos logros, fue fundador y Presidente de la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales) y Presidente del Comité Económico y Social Europeo. Pero su legado más importante en el mundo empresarial es Ferrer. Infundió a la compañía su particular visión del éxito basado en la innovación y la internacionalización. 

Años 60: Consolidación

Fue esta filosofía la que, en los años 60, llevó a Ferrer a convertirse en una de las compañías farmacéuticas de mayor relevancia en el mercado español. Esta expansión fue posible, en gran medida, gracias al desarrollo de importantes medicamentos de investigación propia.

Años 70: Internacionalización, integración e innovación

A principios de los años 70, la creencia de Carlos Ferrer Salat en Europa y en la importancia de abrir España al mundo se vio puesta en práctica. Ferrer empezó su expansión internacional adquiriendo Trommsdorff GmbH, una compañía farmacéutica alemana fundada en 1797 cerca de Aachen, en Rin del Norte - Westfalia. Su nueva planta de producción se inauguró en 1975. El proceso de internacionalización prosiguió con la apertura de filiales en importantes mercados emergentes de América Latina. Hacia finales de la década, Ferrer consiguió una integración vertical completa con la creación de dos compañías de química fina: Exquim (1976), que comercializaba materias primas de química fina, e Interquim (1978), que fabricaba principios activos farmacéuticos e intermedios químicos. 
Como siempre, el compromiso con la innovación fue continuo; en 1977 se inauguró un centro específico de I+D en Barcelona, equipado y organizado para llevar a término investigación farmacéutica desde el descubrimiento hasta el registro. 

Años 80: Investigación, compromiso y diversificación

La importancia que Ferrer daba a la innovación quedó nuevamente demostrada en 1984, con la creación de la Fundación Ferrer Investigación, que otorga los Premios Severo Ochoa para la investigación biomédica. 
Ferrer, a lo largo de su historia, también ha mantenido un firme compromiso con la actividad industrial. La importancia de asegurar una integración vertical la llevó a implementar las normas GMP en todas sus plantas de fabricación. Esta atención en la calidad de fabricación situó a la compañía en la vanguardia del sector a nivel de tecnología. 
La diversificación continuó, en 1988, con la adquisición de Zoster, líder mundial en la extracción de derivados químicos de procedencia vegetal para los sectores farmacéutico y alimentario. La expansión de Medir Ferrer y Ferrer Alimentación fortaleció aún más la presencia de la compañía en los sectores de aditivos alimentarios y química fina. 

Años 90: Desarrollo y crecimiento

En la década de los 90, la presencia de Ferrer en el sector farmacéutico experimentó uno de los avances más importantes con la apertura de su Unidad Hospitalaria, centrada en terapias y tecnología avanzada para las especialidades de oncología, medicina intensiva y cuidados paliativos. Sus productos farmacéuticos y de equipamiento hospitalario actualmente representan el 20% de las ventas de la compañía. 
La presencia de Ferrer en el sector alimentario se vio reforzada por otras mejoras en tecnología, investigación y fabricación en el área química.

Desde 2000: Logro, expansión y sostenibilidad

Con la llegada del nuevo milenio, Ferrer, bajo la presidencia de Sergi Ferrer-Salat, ya se había convertido en una de las principales compañías farmacéuticas innovadoras de España. Durante la siguiente década, esta posición se vio consolidada por ocho años consecutivos de crecimiento de dos dígitos. 
Al mismo tiempo, la presencia internacional de Ferrer se vio ampliada gracias a nuevas filiales, joint ventures y adquisiciones en el Sur de Europa y en América Latina. Las ventas internacionales ahora representan casi el 50% del total. 
Ferrer también ha realizado, más recientemente, adquisiciones clave en las áreas de prescripción, OTC, vacunas, química y alimentación animal. Y con el establecimiento de Ferrer inCode en el campo del diagnóstico molecular y de la medicina personalizada, Ferrer se encuentra a la vanguardia de la innovación. Hoy en día Ferrer dispone de productos y servicios que cubren todo el espectro de la salud. 
Pero esta expansión ha ido de la mano de una creciente conciencia medioambiental. En todos los centros de Ferrer la sostenibilidad es un aspecto prioritario, aplicando las normas más estrictas a los procesos de fabricación y consiguiendo la certificación correspondiente para todos ellos. 
El nuevo centro logístico de última generación y la ampliación de la planta de fabricación han sido realizados cumpliendo los requisitos para la obtención de la acreditación LEED (líder en diseño energético y medioambiental) otorgada por el US Green Building Council por una construcción sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

Productos

Estamos empeñados en lanzar al mercado los mejores productos y en venderlos en todo el mundo para que lleguen a los que más los necesitan.