Empleada de Ferrer sonríe mientras trabaja con un ordenador portátil en una oficina moderna y luminosa, con otra persona al fondo y un ambiente colaborativo.
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No es solo un lugar de trabajo: el día a día en los centros de Ferrer

#GreatPeople

¿Qué hace que un espacio de trabajo sea realmente bueno? No es solo diseño. No es solo sostenibilidad. Es cómo te hace sentir cada día.

 

En Ferrer, hemos decidido no conformarnos con cumplir. Queremos que nuestros centros cuiden tanto del planeta como de las personas que trabajan en ellos. Por eso, hoy el 100% de nuestros centros de más de 1.000 m² cuentan con certificación LEED, el estándar internacional que garantiza que operamos de forma responsable, eficiente y respetuosa con el entorno.

 

Pero dar el siguiente paso era imprescindible.

 

Porque trabajar mejor también es vivir mejor, hemos incorporado certificaciones WELL, que van más allá del edificio y ponen el foco en lo más importante: las personas. Hablamos de calidad del aire, confort térmico, luz natural o espacios diseñados para el bienestar físico y mental. Este avance refuerza el compromiso de Ferrer con la salud y el bienestar, en coherencia con nuestro propósito y con la certificación B Corp, situando a las personas en el centro de las decisiones.

Dos profesionales sanitarios con bata blanca conversan en un jardín al aire libre frente a un edificio moderno.

Y no nos quedamos ahí. Nuestro objetivo es seguir avanzando hasta que todos los centros de más de 1.000 m² cuenten también con certificación WELL, consolidando espacios que no solo sean sostenibles, sino que contribuyan activamente al bienestar de quienes los habitan.

 

Este enfoque se nota en lo cotidiano.

 

Se nota en espacios que favorecen la colaboración, pero también la concentración. En entornos que invitan a moverse, a descansar, a desconectar cuando hace falta.

 

Al final, no se trata solo de edificios certificados. Se trata de crear espacios coherentes con lo que somos. Lugares donde trabajar mejor, pero también estar mejor. Donde el día a día realmente tenga sentido.

Operario con uniforme azul de protección, gorro y mascarilla posa con los brazos cruzados en una sala blanca industrial de un laboratorio o planta farmacéutica.